1349_ORTHOS YOGA AVANZADO teoria y practica

ORTHOS

ASANA Y MÚSCULO

A través del Asana se busca la firmeza y el buen desarrollo del cuerpo. El trabajo con cada uno de los músculos, nervios y articu laciones objetiva la mejoría de la flexibilidad, la fuerza y la elasti cidad muscular. Este trabajo sistemático cuyo resultado final será el equilibrio físico y mental del practicante, depende del sistema muscular. Los músculos determinan la perfección de la postura que permite la interiorización y la conciencia del físico. En las posiciones del Yoga, los músculos son estirados y contraídos sistemáticamente aunque hay un límite de elasticidad. Desde este límite, surge la resistencia que tiene la función de protección. Al insistir sobrepasar el límite de la capacidad, el cuerpo tiene como respuesta el dolor. Al hacer el asana, deben conocerse antes los músculos que serán utilizados, para lograr rendimiento en el ejercicio. Al notar la re sistencia del músculo que se está trabajando, es necesario con centrarse en él e intentar que se relaje, utilizándo la espiración, lo que, por cierto, lo relajará un poco más. Para obtener un buen resultado hace falta tener paciencia y persistencia en este trabajo muscular. La tracción suave y contínua permite estirar el músculo hasta el límite de seguridad, evita el riesgo de lesión y permite la ejecución progresiva del asana, sin los impulsos que son un peligro para el músculo. Este trabajo muscular no se puede hacer de forma mecánica. Se trata de un momento de interiorización, de comprensión entre el músculo endurecido y el practicante. Es también muy importante la inmovilidad pues, al moverse, se vuelve a la zona de elasticidad habitual. Es por esta razón que se explica la necesidad de la lentitud en los movimientos y la inmovi lidad prolongada para lograr la flexibilidad plena y, por fin, el posi cionamiento perfecto del cuerpo. La falta de flexibilidad corporal provoca las posturas patológicas, genera desequilibrios funcionales en la espalda, la cadera y el cue llo. Además aparece la fatiga y la alteración de los nervios. Si el tórax presenta músculos acortados y hombros débiles, existe una tendencia a la cifosis. Si los hombros están redondeados y la caja del tórax es estrecha, la capacidad respiratoria está disminuida. Si los flexores de la cadera están rígidos, los músculos posteriores de la pierna se acortarán. Si los músculos inferiores de la espalda están acortados o rígidos, proyectan la cadera hacia delante, ocasionando la lordosis lumbar, el lumbago crónico y los dolores ciáticos. Al proyectar la cabeza hacia delante, se ocasiona una constante tensión en los músculos de la zona cervical, el cuello y los hombros.

Durante la ejecución de un asana, al estirar un músculo que está contraído, la fuerza exterior actúa durante más tiempo sobre la fi bra muscular en detrimento del tejido conjuntivo. Al estirar un mús culo que está muy relajado, no hay riesgo para el tejido conjuntivo, por tanto, se nota la importancia de calentarse un poco antes de iniciar la práctica de los asanas. Cuando los músculos están fríos no se estiran y la flexibilidad depende del estiramiento. Como hemos dicho, el conocimiento del cuerpo, de los músculos, sus límites y las razones que motivan al practicante a hacer Yoga, deben investigarse por parte del instructor de Yoga, así como la salud y la energía del practicante. Todos tenemos puntos sensibles en el cuerpo, donde no es posible tener una respuesta rápida al movimiento ejecutado. Lo más im portante es estimular los músculos y las articulaciones, descon tracturar los órganos, sentir la energía en los puntos correctos para obtener, sino la perfección, por lo menos un gran aumento de la flexibilidad y conciencia corporal. Cuando estos puntos no están bien trabajados, aparece el desinte rés por la práctica del Yoga, por el hecho de encontrarla difícil. Con esto, se pierde la oportunidad de conocerse plenamente. En este proceso de explorar sus límites y tomar conciencia acerca de ellos, se llega al dominio cuerpomente. Es muy importante no forzar los límites, para que no aparezca el dolor, el sufrimiento, las distensio nes, las patologías en la espalda, etc. La salud y el crecimiento interno son aspectos positivos que de terminan la manera en que la persona se trata a sí misma. Si está libre de conflictos, se vuelve receptiva y respeta sus propios límites, observando que la expansión del movimiento es contínuamente re generadora. El trabajo del Asana-Terapia tiene como objetivo principal apor tar la salud total al individuo, disminuyendo su sufrimento físico y mental. Para lograrlo, es muy importante que el practicante sepa lo que espera de las sesiones de práctica de Yoga. “¿Qué quiere?”, “¿por qué lo quiere?”, “¿cómo obtenerlo?” Estas son las preguntas cuyas respuestas determinan el camino a se seguir. El profesor, orientador y observador es el que enseña a trabajar el cuerpo y la mente. Al final de cada sesión, cuando esté en savasana, (ver el capítulo “Las posturas: los beneficios (físicos, terapeúticos y espirituales), las restricciones y la duración”, el practicante no debe divagar, sino que debe observar su estado físico, los efectos de los asanas, los músculos que están rigidos o lesionados, si ha mantenido la aten -

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